171103 EXPO Assumpta Farran

Barcelona, noviembre de 2017.- La directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN), Assumpta Farran, nos habla en esta entrevista del programa SolarCAT, cuyo objetivo principal es convertir la energía solar en el pilar clave de la transición energética de Cataluña, del vehículo eléctrico como complemento ideal de la energía solar y nos desvela qué podremos descubrir este año en la e-Casa, que se presentará en la 7ª edición de Expoelectric los días 11 y 12 de noviembre.

Hace pocos días el Govern de la Generalitat de Catalunya aprobó el programa SolarCAT en el que se incluye un plan de incentivos de 5M € para extender los techos solares residenciales en Cataluña. ¿Qué es lo que se persigue?

De hecho, el programa que se ha aprobado a propuesta del Instituto Catalán de Energía es el de incentivar el almacenamiento eléctrico distribuido -baterías de ion litio- asociado a instalaciones solares fotovoltaicas residenciales (techos solares). El almacenamiento eléctrico es una estructura energética esencial para alcanzar el objetivo que fija la ley 16/2017 del Cambio Climático y el Pacto Nacional para la Transición Energética, del 100% renovable en el horizonte de 2050.

Es necesario pensar que las renovables tienen y tendrán su máxima penetración en la electricidad y, por tanto, para alcanzar la descarbonización de la economía es fundamental trasladar la mayor parte de los usos térmicos a la electricidad. El transporte y la climatización doméstica, hoy claramente dependientes de la combustión de derivados del petróleo y del gas, deberán ser mayoritariamente eléctricos en un futuro próximo si deseamos alcanzar este objetivo tan ambicioso.
El mix eléctrico del Estado Español hoy ya tiene la presencia del 40% de fuentes renovables. El gasóleo, la gasolina y el gas natural incluyen porcentajes que no llegan al 5% de renovables ya sea en forma de biocarburantes o biogás. La electricidad supone el 25% del mix energético. El 75% restante es liderado por el petróleo y el gas natural.

Incrementar el porcentaje de renovables en la electricidad y electrificar masivamente todas las demandas energéticas es la forma más limpia, económica y democrática de garantizar el objetivo 100% renovable.

¿Cuál es la relación del almacenamiento eléctrico y el vehículo eléctrico?

El propio vehículo eléctrico es una infraestructura de almacenaje eléctrico, la batería. Con el fin de electrificar el transporte, se piensa -e incluso se escribe- que necesitaremos alargar la vida de las centrales nucleares y, además, todavía tendremos que construir muchas más. Esto sólo será así si en el S.XXI, con la tecnología de automoción del S.XXI y la formación del capital humano del siglo XXI, nos empeñamos a golpe de BOE en darle el apoyo energético con tecnologías obsoletas, caras y contaminantes más propias de la segunda mitad del siglo XX que de la economía del 4.0.

Los usuarios de coche eléctrico son verdaderos gestores energéticos. Todos ellos saben que el coste de cargar por la noche, cuando hay mucha presencia de renovables en el mercado -el viento sopla más de noche- y menos demanda eléctrica, la energía es más barata. Y es así porque el sistema los premia por ayudarle a almacenar la energía del viento. En otras palabras, los está retribuyendo para hacer lo que se conoce como "gestión de la demanda".

¿Y eso cómo se relaciona con los techos solares residenciales con baterías?

Cuando hablamos de la energía del Sol, la energía más abundante que tiene Cataluña, este razonamiento debemos aplicarlo a cada uno de nosotros. La tecnología solar ha bajado un 80% el coste en los últimos 5 años y en muchos países las placas solares se pueden adquirir incluso en centros comerciales. La captación solar es "normal y habitual" en las viviendas de Alemania, Reino Unido, California, Australia... y nos gustaría que también fuera así en Cataluña en un futuro muy, muy inmediato.

Así como el coche es premiado si carga -almacena electricidad- en los momentos en que sopla el viento y no hay consumo, con esta iniciativa queremos premiar a los catalanes que generan electricidad con la energía solar y la almacenan para hacerla el máximo de eficiente posible.

Almacenando la energía del Sol que no puedan utilizar cuando se está produciendo, la podrán utilizar por la noche o en días que no luzca el Sol.

¿Los incentivos serán tanto para viviendas conectadas a la red eléctrica como los que están aislados?

No. Este programa no tiene como objetivo la electrificación de zonas rurales alejadas de la red eléctrica.

El objetivo de SolarCAT es el de crear comunidades solares, es decir, muchas viviendas y residencias que generen electricidad solar fotovoltaica y la almacenen en baterías inteligentes conectadas virtualmente a través de la red eléctrica. Con una buena gestión del almacenaje distribuido por todo el territorio y con perfiles de consumo conocidos por el gestor del sistema de almacenamiento, el precio que se puede llegar a pagar por la electricidad es de cero euros. Esto no es ciencia ficción, esto es hoy una realidad en Alemania.

Y, de hecho, en un futuro próximo no se hablará del precio del Kwh sino del precio de gestión de la demanda asociado al precio del servicio de almacenamiento, del servicio solar, del servicio de carga del coche, del servicio de termostato de la bomba de calor y, todos estos servicios se medirán, muy probablemente, en bits - unidades de información - y no en KWh.

¿Pero nuestra red eléctrica está preparada para hacer esto?

Es cierto que el sector energético es, posiblemente, el menos digitalizado de todos. Sin embargo, a finales del 2018 todas las viviendas con menos de 15 KW de potencia (y esto son el 99% de la totalidad de viviendas) dispondrán de contadores inteligentes. Cabe decir que los contadores en realidad son bastante "tontos" pero, si es cierto que son digitales y almacenan datos que pueden compartir con otros ciudadanos si hay una legislación que lo facilite. Así, los datos en manos de personas "inteligentes" permitirán una cantidad de servicios que hoy ni siquiera nos imaginamos. Lo que tenemos claros son los de almacenaje ligados a los techos solares.

Las smart grid son infraestructuras clave y pueden convertirse en el cuello de la botella de las smart-cities. Sin embargo, si hacemos redes inteligentes pero no ponemos en manos de los ciudadanos el almacenamiento, estaremos bloqueando la democratización de la energía.

Por eso este interés del ICAEN en que los ciudadanos se doten de infraestructura de almacenamiento y de generación eléctrica solar.

¿Por qué considera que las smart-grids pueden ser el cuello de botella de las ciudades inteligentes?

El concepto de ciudad inteligente es muy amplio pero sin duda una ciudad que funcione con energías fósiles, que sus edificios sean máquinas de derrochar la energía y la movilidad personal tenga un alto porcentaje de coches que queman combustibles fósiles (más allá que lleven catalizadores milagrosos y sean capaces de by-pasar las leyes de la termodinámica) no se podrá considerar de ninguna manera una ciudad inteligente y mucho menos una ciudad que garantice la calidad de vida de sus ciudadanos.

La energía tiene un papel clave. Los edificios de consumo positivo, los vehículos eléctricos y los sistemas solares fotovoltaicos comparten una misma tecnología: las baterías.

Y sabemos cómo se interconectarán estas tecnologías para que alcancen la máxima eficiencia y puedan compartir la energía y los datos entre ellas: con las redes eléctricas inteligentes.

Por tanto, el papel de la distribuidora será clave y las administraciones lo debemos tener muy presente para que no supongan un obstáculo ni tampoco se conviertan en "facilitadores" a cambio de quedarse con la "propiedad" de estos servicios.

Estamos a las puertas de la creación de nuevos e innovadores modelos de negocio y servicios que hay que poner en manos de los emprendedores que quieran trabajar por un mundo mejor y lo quieran hacer acompañados de este nuevo ciudadano que se ha erigido como productor y consumidor y que tiene claro que quiere tener poder en este nuevo modelo energético renovable, distribuido y participativo.

¿Y qué veremos este año en la e-Casa de Expoelectric?

Pues es la representación de lo que persigue la estrategia SolarCAT en cuanto a que los catalanes apostemos masivamente por los techos solares que generen electricidad en nuestras azoteas, que almacenen esta electricidad para utilizarla cuando nos sea necesario o compartirla cuando nos sobre. El otro elemento es el coche eléctrico. La e-Casa nos muestra cómo utilizarlo para ganar dinero gestionando su carga ayudando al sistema eléctrico a ser más eficiente. Y va un paso más allá, incorpora la tecnología V2G que permite emplear la electricidad de la batería del coche para suministrar la casa y también para aportar energía a la red eléctrica. ¡El mundo al revés, en otras palabras!

¿Qué quiere decir con el mundo al revés?

Del modelo centralizado al modelo distribuido; del modelo de grandes empresas al modelo del prosumidor; del modelo fósil y nuclear al modelo renovable; del modelo analógico al modelo digital; del modelo de la gran banca a las cooperativas y los crowdfunding...

Y para los que no lo hayan intuido todavía... nos muestra claramente que sustituir la totalidad del parque de vehículos térmicos por eléctricos no requerirá instalar más centrales nucleares y, os diría más; nos ayudará a cerrar las que ahora tenemos, que de acuerdo con la ley 16/2017 del Cambio Climático, debería ser a más tardar el 2027.

El vehículo eléctrico es el complemento ideal de la energía solar, el recurso energético del siglo XXI. Cataluña es rica en Sol y extremadamente pobre en petróleo, gas natural y uranio.

Pero en nuestro país la normativa del estado español no hace fácil compartir la energía y los agregadores, que son las personas que prestarán estos nuevos servicios, no están previstos en la ley, y hay que pagar el impuesto al sol. ¿No estamos hablando de una utopía?

La tecnología está, los nuevos sistemas de financiación se están preparando y avanzan rápidamente, los profesionales se están formando, los ciudadanos tenemos ganas y las administraciones que nos lo creemos, apostamos firmemente.

Somos conscientes de que se necesitan cambios importantes en la normativa estatal pero también en la autonómica y local, especialmente en lo que tiene que ver con el urbanismo y la vivienda y la propiedad horizontal. Pero ni está prohibido ni hay que pagar el impuesto al Sol si la potencia es inferior a 10 KW y, me atrevería a decir que el 99% de los hogares estarán por debajo de esta potencia.

Lo que si debemos tener claro es que los nuevos e innovadores modelos de negocio ligados a la generación renovable distribuida y el almacenamiento se fundamentarán en un software ligado a los datos de consumo, generación renovable, almacenamiento... y para poder aplicar el software es necesario disponer de hardware. Hoy construir el hardware es perfectamente posible, legal y deseable. Además, con los incentivos al almacenamiento del ICAEN y las bonificaciones en el IBI de algunas administraciones locales a las instalaciones solares, las inversiones requeridas son amortizadas en menos de 6 años y las instalaciones pueden vivir más de 25 años.

Y un dato sorprendente. Las primeras ayudas otorgadas a baterías asociadas a instalaciones solares fotovoltaicas residenciales en España les ha hecho el ICAEN a lo largo del año 2017. ¡360.000€ se han agotado en 24 horas! Esto significa que hay muchas ganas de cambio. Pero hay un dato muy negativo, no se ha presentado ninguna comunidad de vecinos. ¿Por qué? Porque la normativa que regula la propiedad horizontal sigue anclada en el S.XX, el siglo de la energía centralizada, fósil y nuclear.